Cada vez es lo mismo. Luego de unos días fuera de Santiago, y estando ya en camino de regreso, surge el tema ¿por qué no vivimos fuera?.
Al final, Santiago no está tan mal (smog y un cierto grupo de energúmenos fuera), pero un sitio más pequeño se agradece. Ni tan lejos, si basta Curacaví...
Somos seres de costumbres (y cada vez más cobardes) y eso demora la decisión, pero un día de estos me envalentono.
Monday, February 16, 2009
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment